
La reja de la Antigua cárcel es uno de los pequeños resquicios que quedan en la ciudad del antiguo edificio situado en la calle Cárcel Baja. Esta cárcel fue construida por orden de los Reyes Católicos a principios del siglo XVI.
Antes de la cárcel, en este lugar se encontraba la Alhóndiga de los Genoveses, que coincidía en espacio con la Puerta del Perdón de la Catedral. Esta alhóndiga se comunicaba además con la Mezquita Mayor –– actual Catedral de Granada ––. El nombre de la Alhondiga de los Genoveses viene por ser la que se usaba para la venta de materia extranjera, que viniera de Aragón, Flandes, Italia, y en especial Génova. Con las Capitulaciones, su nueva función pasa a ser carcel. Una de las curiosidades de esta cárcel, es que hoy en día sigue siendo visible la antigua reja de la misma, situada a las espaldas de Capitanía General, en la Plaza Severo Ochoa del Realejo.
Por singular que parezca este hito patrimonial, nos da pie a conocer el paso por la ciudad de Maria Bashkirtseff, una joven pintora nacida en el imperio ruso, actual Ucrania, que tuvo un peculiar paso por la ciudad de Granada.
El motivo de su visita a Granada, fue para retratar presos de la cárcel. En sus memorias vemos uno de los testimonios más originales que hay sobre nuestra ciudad, primero por su juventud y luego por tratarse de una importante artista de los círculos parisinos, que le interesa por igual el pintoresquismo propio de la ciudad de Granada como acercarse a un realismo auténtico.
Bashkertieff fue una artista comprometida y concienciada socialmente, algo que da más información, publicando varios artículos en la Citoyenne, bajo el pseudónimo de Pauline Orrel.

