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HOtel Alhambra Palace

Fue diseñado por el arquitecto Modesto Cendoya y construido por el ingeniero Juan José Santa Cruz, a petición del Duque de San Pedro Galatino. Se terminó en 1910, inaugurado por Alfonso XIII. Gracias a él, se construyó un tranvía de cremallera que subía por la cuesta del Caidero. El Alhambra Palace es uno de los hoteles más antiguos de toda España, cuya construcción supuso un revulsivo turístico muy importante para la ciudad, ya previsto por el Duque de San Pedro Galatino.

Es un edificio que se sitúa en la estela de la arquitectura historicista, corriente arquitectónica propia de principios de siglo XX, vinculada al sentir social de la nueva burguesía, que encontraba en las arquitecturas emuladas de otros momentos históricos su propia identidad y la forma de dejar su huella en el entramado urbano que habitaban. La historia del Alhambra Palace no se entiende sin su visitantes.

Entre otras, Lady Elizabeth Herbert, una importante filántropa del mundo inglés y viajera sin descanso, que reparó en Granada. Nos habla de las comodidades del hotel después de un importante inconveniente a la llegada a la ciudad en compañía de un grupo de religiosas:

“Cansados, hambrientos, sucios y helados de frío, un nuevo disgusto les aguardaba  aquí. Todos los hoteles estaban llenos (sus cartas reservando habitaciones se habían extraviado) y sólo se pudo encontrar una diminuta habitación en la que pudieran refugiarse y rasparse el barro de sus ropas y cabellos. Uno de los del grupo se dirigió a la catedral; el resto mantuvo un consejo de guerra y finalmente decidieron probar suerte en el nuevo hotel ‘Alhambra’ en las afueras de la ciudad, donde se iba a coger alojamiento ya que lo frío y húmedo de la estación había disuadido a los visitantes usuales de solicitar esta residencia puramente veraniega”.

Tuvieron muchas razones para alegrarse por esta decisión porque, aunque el frío era intenso, aun había nieve incluso en las colinas de alrededor, y la casa no tuviera ningún tipo de chimeneas o estufas, la limpieza y la comodidad compensó con creces este inconveniente, sin mencionar la gran ventaja de estar cerca de la Alhambra, punto de atracción para cualquiera de los viajeros que visita Granada.

El hotel Alhambra Palace fue además también el primer edificio construido enteramente con estructura de hierro. Aunque ésto no sea visible ni exterior ni interiormente. Esta característica forma de usar el hierro y nuevos materiales era muy propia de las enseñanzas de la Escuela de Arquitectura de Madrid, donde Modesto Cendoya se había licenciado en 1886. No así, su exterior es completamente neoárabe, así como algunos de sus espacios interiores, como el casino, la sala destinada a teatro y la sala de cine; ésta última proyectada por el arquitecto Mr.Lowet.

El interior del hotel obedecía a los estilos impuestos por los hoteles parisinos y neoyorquinos, que se caracterizaban por estar decorados con damasco, papel pintado o telas, muebles en la línea Luis XV y decoración de cristal como espejos, lámparas de araña, etc. El estilo lujoso de su interior común, también se traslada a su espacio privado, es decir, las habitaciones y suites, que seguía el esquema de las habitaciones internacionales: dormitorio, escritorio o gabinete y baño. En este último espacio, al ser un espacio íntimo la decoración era mucho menor.

La decoración tiene un peso particular en todo el edificio, algo que queda de manifiesto en el propio taller de yesería que tenía el hotel, para poder hacer el mantenimiento de la ingente cantidad de decoración de inspiración nazarí que poblaba el edificio. Por otro lado, las gamas de colores como el rojo, el naranja o el azul añil transportan a los viajeros y viajeras a la cercana Alhambra. Recreando a través de las decoraciones metálicas, yeserías y mobiliario un halo exótico, reflejo de la ciudad palatina que se encontraba tan cerca de él.

El edificio exteriormente tiene añadidos que no concuerdan con el propio estilo neoárabe proyectado a finales del siglo XIX y principios del XX, debido a que hacia los años 70 se le añadió una entrada al pórtico que distorsiona con la geometría y división de la fachada  y  con el estilo elegido en su momento. Por otro lado, encontramos influencias en los torreones a la Torre del Oro y a las contundentes murallas de Ávila.

Una de las curiosidades que más llaman la atención sobre el hotel, es precisamente cuando abandonó su función hotelera durante la Guerra Civil, pasando a ser hospital de sangre durante la contienda, que atendía a civiles y militares del bando franquista. Dicha modificación de uso se debe a la viuda del Duque de San Pedro Galatino, que dona de forma completamente informal a las fuerzas militares. En la documentación del hotel, se puede ver cómo en las azoteas del hotel se pintaron cruces para que fuera un edificio eximido de los bombardeos, algo que hizo que se conservara intacto a pesar de la guerra.