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19th Ave New York, NY 95822, USA

Las fondas no solo fueron lugares de descanso, sino también testigos de las experiencias y relatos de numerosos viajeros ilustres que pasaron por Granada, contribuyendo a la rica historia cultural de la ciudad.

Fonda de la Amistad

Situada en el número 39 de la calle San Antón, la Fonda de la Amistad era conocida por su calidad y se destacaba como la principal de la ciudad. En sus habitaciones se alojaron figuras como Lady Louisa Tenison, Richard Ford (1831) y Théophile Gautier (1841), quienes dejaron testimonios de su paso por este emblemático establecimiento.

Antigua Fonda del Comercio

Ubicada en la Plaza Mariana Pineda, esta fonda fue reconocida como un parador de buena calidad, especialmente frecuentada por las diligencias peninsulares. Lady Elizabeth Mary Grosvenor y Richard Ford la valoraron como una de las mejores fondas de Granada, lo que la convirtió en una de las opciones predilectas de los viajeros de la época.

Nueva Fonda del Comercio

Situada en el Campillo, en la década de 1930, esta posada se destacó como el mejor alojamiento de la ciudad. Además de sumfunción como hospedaje, era conocida por ser una popular nevería, ofreciendo un refrescante contraste con el calor de Granada.

Entre los viajeros ilustres que se alojaron en este establecimiento se encuentran George Dennis, Edward Lee (1852) y Bayard Taylor, quienes dejaron su huella en la historia de la ciudad con sus relatos y vivencias.

Fonda del León de Oro o León Dorado

Ubicada en la Plaza Mariana Pineda, esta fonda acogió a varios viajeros destacados a lo largo de los años. Entre ellos, Dora Wordsworth Quillinan (1846), quien, junto a su esposo, describió la belleza del paisaje desde el tejado de la fonda, resaltando la impresionante vista de la Alhambra, la Vega y Sierra Nevada. También se alojaron Lady Emmeline Stuart-Wortley (1855) y Charles Wainwright March (1864), quien, tras un largo viaje, llegó a la fonda, que había instalado bañeras para el confort de sus huéspedes, y disfrutó de la espectacular vista de la Alhambra desde su habitación.

Fonda Alameda (Hotel Alameda)

Ubicada en la Plaza del Campillo, la Fonda Alameda, que posteriormente se conoció como Hotel Alameda, destacaba por su arquitectura de tres fachadas y se promocionaba como un establecimiento que ofrecía “departamentos confortables para familias”, con impresionantes vistas a la Alhambra y Sierra Nevada. Entre sus comodidades se incluían oficinas del telégrafo, cocina francesa, una sala de lectura con periódicos nacionales e internacionales, cuartos de baño y retretes. En 1911, la tarifa de pensión completa era de 9 pesetas, lo que la hacía accesible y popular entre los viajeros.

El Café Alameda, inaugurado el 4 de abril de 1885, se convirtió en uno de los cafés más antiguos y duraderos del siglo XIX. Este lugar fue el punto de encuentro de Federico García Lorca y otros intelectuales granadinos, donde se forjó la famosa tertulia “El Rinconcillo”. Originalmente ubicado en el mismo edificio que la fonda, el café se trasladó posteriormente frente a ella, consolidándose como un espacio emblemático de la vida cultural de Granada.

Entre los huéspedes más ilustres que pasaron por la Fonda Alameda se encuentra Hans Christian Andersen, quien pasó su primera semana de estancia en este establecimiento antes de mudarse a la Fonda Siete Suelos, frente al hotel Washington Irving, en la Alhambra.